Con más de 150 años de historia, situado en un edificio del siglo XIX en el corazón de Salinas de Pisuerga. Este encantador refugio combina el carácter rústico de paredes de piedra, techos y suelos de madera, y vigas de roble en su estructura original, con una sorprendente decoración vibrante y ecléctica que fusiona culturas de Oriente y Occidente.
Desde sus orígenes se ha dedicado siempre a la restauración, habiendo sido hospedaje, cantina, restaurante, almacén de comidas, tienda, estanco y en tiempo en los que el juego no estaba permitido, lugar de timbas.
Su última gran reforma fue en el año 1989 en la que se vació la casa, manteniendo su estructura de piedra vigas de roble y techos de madera, añadiéndole lucernarios y nuevas escaleras de hierro y acero. Nosotros hicimos de esta sobria casona castellana, un lugar lleno de historias, de vida y de color. Un lugar abierto al mundo, con historias que descubrir en cada rincón en cada objeto, en cada detalle.
No busques las campana!
Aunque pasó después por muchas manos y tuvo diferentes nombres, decidimos conservar su esencia y mantener el nombre que le dieron a las hijas de los antiguos dueños “Marías las campanas”; de ahí la casa de las Campanas, un mote que las dieron por una antigua disputa por las campanas de la iglesia del pueblo.
Habitaciones y sala de relax: comodidad y encanto en cada detalle
En la primera planta de nuestro hotel se encuentran las seis habitaciones, diseñadas cuidadosamente para ofrecer una experiencia íntima y personalizada. Cada una de ellas está decorada con esmero, combinando comodidad y estilo, ideal para quienes buscan descansar rodeados de naturaleza, historia y tranquilidad.
Durante la reforma del edificio, decidimos preservar los techos de madera originales, un detalle que aporta calidez y autenticidad a los espacios. Aunque esto puede afectar ligeramente la insonorización, hemos optado por no incluir televisores en las habitaciones para garantizar el descanso y la armonía entre nuestros huéspedes.
Sala de relax: un espacio exclusivo para desconectar
Para quienes quieran disfrutar de entretenimiento o relajación, contamos con una sala de relax exclusiva para nuestros huéspedes. Aquí podrás:
Este espacio está pensado para que desconectes después de un día de turismo y actividades en la Montaña Palentina, disfrutando de un ambiente acogedor que te hará sentir como en casa.







Nuestras habitaciones combinan paredes de piedra a la vista, techos con vigas de madera y forjado y una decoración vibrante, ecléctica y acogedora que no te dejará indiferente.
Disponible en todas las áreas comunes y algunas habitaciones para manteneros conectados durante vuestra estancia.
Cerrados los lunes por la tarde y martes todo el día. Ofrecemos comidas bajo petición previa con un menú delicioso.
Té, café o chocolate, bizcocho casero, frutas variadas y tostadas con mermelada casera y mantequilla o aceite de oliva.
Descubrid la belleza de la Palentina en nuestras bicicletas o a pie, explorando los maravillosos paisajes que nos rodean.
Perfectas para el entretenimiento de los niños, con juegos y actividades que aseguran diversión para los más pequeños.
Queremos que os sintáis como en casa. Nuestro equipo está preparado para atenderos en ambos idiomas y hacer vuestra estancia más fácil y agradable.
Tradición y hospitalidad